Problemas con Facebook

Lxs Adultxs por los derechos de la infancia queremos informar y compartir que han desaparecido numerosas publicaciones de nuestra página de facebook “Adultxs por los derechos de la infancia”, desde hace por lo menos tres días, y por motivos que desconocemos; situación que ya hemos denunciado ante la empresa Facebook, y por la que estamos aguardando una urgente rectificación y aclaración
https://bit.ly/2TW4mvZ


Jornada de Concientización sobre Abuso Sexual Infantil en Mendoza

Allá vamos Mendoza!!!: con gran esperanza y emoción, lxs Adultxs por los derechos de la infancia visitaremos la provincia de Mendoza, donde el próximo Sábado, 16/04, sumaremos nuestro aporte testimonial a la “Jornada de Concientización sobre Abuso Sexual Infantil” que tendrá lugar en la ciudad de San Martín, y que cuenta con la abnegada organización de lxs queridxs compañerxs de La Equitana!!!.
Y desde el próximo Jueves, 14/04, lxs Adultxs ya estaremos en la provincia de Mendoza, para acompañar una urgente, e imprescindible, lucha en búsqueda de justicia y reparación ante este delito, que tendrá su instancia de juicio ese día!!!


El lugar que ocupa la infancia para la justicia patriarcal.

Como si fuese una ironía del destino, el 17 de mayo, “Día internacional contra la homofobia”, la noticia que estalla en las redes sociales nos dice que jueces bajan la condena a un violador argumentando que su víctima -un niño de tan sólo 6 años de edad-,  es “gay” y ya estaba acostumbrado a ser ultrajado. La indignación general no se hizo esperar y al día siguiente todos los medios, como en cadena nacional, trataban el tema. Vemos una y otra vez la noticia y, si bien conocemos de sobra cómo funciona la justicia en estos casos, cuesta mucho creerlo. “Niño de 6 años gay”, “el niños se travestía”, “ya lo habían violado antes”. Escuchamos al juez Piombo (uno de los involucrados) diciendo que la familia era un desastre, y que el niño ya tenía orientación “gay” y se vestía de nena. Risueño, insiste el juez Piombo, en que estas circunstancias son un atenuante, que el niño en cuestión ya había sido abusado en su hogar y consecuentemente, al ya haber sido ultrajado, no se podía decir que el actual abusador lo hubiese ultrajado gravemente. Después de todo, “razona” el juez, ya estaba acostumbrado a ser abusado. Desde “Adultxs por los derechos de la infancia” repudiamos profundamente el accionar de estos jueces. Y al mismo tiempo lamentamos que este accionar no nos asombre. Como sobrevivientes adultxs de abuso sexual infantil y adultxs protectoras/es, conocemos infinidad de casos donde el poder judicial, revictimiza, culpa a la víctima, discrimina con sesgo clasista, y produce fallos plagados de prejuicios sexistas, racistas, patriarcales. No nos sorprende, lamentablemente, esta noticia porque al escuchar a estos jueces nos vienen ecos del llamado “caso Veira” cuando,  desde diferentes sectores, banalizaba canallescamente el abuso sexual infantil, argumentando que la víctima del ídolo de San Lorenzo, era “gay”. El niño abusado por el “Bambino” Veira era ridiculizado, cuestionado, culpabilizado, en tanto el abusador Veira era (y es) celebrado. Del mismo modo, el niño que hoy nos ocupa, pobre, abandonado (primero por sus padres y luego por la justicia), discriminado, es tratado por los jueces como si él fuese el violador, en tanto su violador es tratado como víctima. ¿Qué tiene que ver la orientación sexual de una víctima (si a los 6 años se pudiese hablar de tal cosa) con el hecho de que sea abusada sexualmente? ¿Quién podría llegar a poner en cuestión la gravedad del delito diciendo que la víctima estaba “acostumbrada”? Sin embargo, ahí está el fallo de Casación firmado por jueces que luego lo ratifican mediáticamente. Esto constituye un escándalo jurídico. Decir que el niño de 6 años es gay es una aberración desde lo psicológico y también desde lo legal. No hay orientación sexual definida a los seis años, y de ningún modo se puede atribuir responsabilidad alguna a un menor. El fallo viola la Constitución Nacional Argentina, que desde 1994 incorpora la Convención de los derechos del niño; viola el más elemental sentido común, y muestra claramente que la infancia está desprotegida. Como sociedad, tenemos el deber de cuidar a nuestras niñas y niños, respetar y hacer respetar sus derechos, y enfrentar decididamente todo intento de justificar a los abusadores. El abuso sexual infantil existe! Es una expresión brutal del sometimiento que ejercen los adultos sobre niñas y niños. Y es responsabilidad de todos y todas las personas  adultas evitar que esto suceda. Una de cada cuatro niñas y uno de cada seis niños son abusadxs antes de llegar a la mayoría de edad. No te calles! Este sábado 24 de mayo a las 15 hs. en Plaza de Mayo, visibilicemos juntos este delito, y repudiemos la culpabilización de las víctimas.


Encuentro solidario de pares mañana sábado 10 de enero de 2015

Como todos los sábados del año, los esperamos en el Centro Cultural “La Cazona” de la Calle Morón 2453, Flores, Ciudad de Buenos Aires, Argentina a las 15 horas para compartir nuestro encuentro solidario de pares.

Como todos los segundos sábados del cada mes, mañana a las 13 horas compartiremos nuestro espacio de formación y reflexión teórica acerca del abuso sexual infantil. Mañana hablaremos de la Convención Internacional de los Derechos del Niño.

¡Lxs esperamos!


“Encuentro solidario de pares”

El próximo Sábado, 13 de Septiembre, a las 15hs, y como cada semana, lxs Adultxs lxs invitamos a todxs, con gran alegría, a participar de nuestro “encuentro solidario de pares”; que se desarrollará en nuestro espacio del Centro Cultural “La Cazona”, en el barrio de Flores!! (de la calle Morón 2453)



Los Adultxs en Pergamino

Desde Pergamino compartimos esta hermosa jornada de visibilización!!!
Muchas gracias a la invitación, y entusiasmo, del estupendo compañero Mario Batalla!!!
Y estamxs conmovidxs por el formidable recibimiento, y la cálida participación, de lxs alumnxs, docentes, no docentes y del director del fabuloso Instituto Comercial Rancagua!!!

jornada de visibilizacion  de abuso sexual infantil


En espera de la reiteración de la condena del ex hermano marianista Fernando Picciochi

Lxs Adultxs por los derechos de la infancia esperamos una muy pronta ratificación de la condena del ex hermano marianista Fernando Picciochi, por el delito de “corrupción de menores calificada, reiterada”!!

Compartimos con ustedes dos artículos al respecto.

Articulo: El colegio marianista pasó del silencio “al oportunismo”

http://tiempo.infonews.com/nota/49268/el-colegio-marianista-paso-del-silencio-al-oportunismo

 

Articulo: “Se van dando condiciones para que las víctimas hagan algo más”

http://tiempo.infonews.com/nota/49267/se-van-dando-condiciones-para-que-las-victimas-hagan-algo-mas


ABUSO SEXUAL INFANTIL: CIFRAS Y DATOS (Publicado en www.doctoradriancormillot.com)

El abuso sexual de niños ha existido siempre pero no fue hasta 1970 cuando se hicieron los primeros estudios epidemiológicos y clínicos acerca de este tipo de abuso, y 27 años después, se descubrió que el abuso sexual infantil era más común de lo que se pensaba.

Para poder tener los primeros elementos que nos permitan comprender lo que una niña o niño sufre con una experiencia o vive en situación de abuso y maltrato consideremos algunos datos y cifras globales aportadas por la Organización Mundial de la Salud  (OMS )

 

Aproximadamente un 20% de las mujeres y un 5 a 10% de los hombres manifiestan haber sufrido abusos sexuales en la infancia, mientras que un 25 a 50% de los niños de ambos sexos refieren maltratos físicos.

Se calcula que cada año mueren por homicidio 31 000 menores de 15 años. Esta cifra subestima la verdadera magnitud del problema, dado que una importante proporción de las muertes debidas al maltrato infantil se atribuyen erróneamente a caídas, quemaduras, ahogamientos y otras causas.

La  OMS  estima que 40 millones de niños sufren violencia en el mundo y en la Región de las Américas y el Caribe ésta  se da en todas las formas. La mayoría de los menores sometidos a castigos corporales se encuentran entre los 2 y los 7 años de edad, aunque las edades más afectadas comprenden entre los 3 y los 5. Un 85% de las muertes por maltrato son clasificadas como accidentales o indeterminadas y, por cada muerte, se estiman 9 incapacitados, 71 niños con lesiones graves e innumerables víctimas con secuelas psicológicas.

 

En 1999 la O M S en su texto MALTRATO INFANTIL Y ABUSO SEXUAL EN LA NIÑEZ – redactó la siguiente definición : “El maltrato o la vejación de menores abarca todas las formas de malos tratos físicos y emocionales, abuso sexual, descuido o  negligencia o explotación comercial o de otro tipo, que originen un daño real o potencial para la salud del niño, su supervivencia, desarrollo o dignidad en el contexto de una relación de responsabilidad, confianza o poder”.

Como vemos aquí el abuso sexual esta categorizado como una forma de maltrato.

El Abuso sexual Infantil aparece mas específicamente defnido  en Defining Child Maltreatmen, donde  la OMS  definió el abuso sexual de los niños como:  involucrar a un niño en una actividad sexual que el o ella no comprenden enteramente, sobre la cual es incapaz de dar un consentimiento informado, o para la cual el niño o niña no esta preparado y no puede dar consentimiento, o que viola las leyes o tabúes sociales.

Muchos expertos creen que el abuso sexual es una de las formas de maltrato con mayor subregistro debido al secreto conspiración para el silencio que tan frecuentemente rodea estos casos.

Solo hay manifestaciones clínicas, por ej: ( Infección por el virus del papiloma humano VIH, Hepatitis B, otras. Vulvovaginitis aguda o crónica sin explicación Embarazo temprano o adolescente Lesiones anogenitales con o sin sangrado) en el 15 %  de los casos. En la mayoría de los casos estas van acompañadas de manifestaciones psicosomáticas (Conductuales y emocionales).

No obstante es preciso  establecer un diagnostico diferencial con otras formas de maltrato por ej.: (negligencia, abandono, maltrato físico)  y considerar las anomalías congénitas o  variantes anatómicas para diagnosticar correctamente el ASI. .

El criterio diferenciador entre abuso y agresión sexual es el uso de la violencia en las agresiones y el uso de la seducción, la insistencia o el engaño en el abuso. Siguiendo este criterio, las investigaciones indican que la incidencia general de los casos de ASI es similar en el ámbito familiar y en el extrafamiliar, si bien parece que en el primero se producen más abusos y en el segundo más agresiones. En cualquier caso, las investigaciones señalan una mayor incidencia de los casos de ASI por familiares y personas conocidas, sobre los casos de agresiones sexuales por parte de desconocidos.

Lic Gustavo Perea

http://doctoradriancormillot.com/abuso-sexual-infantil-cifras-y-datos.php


Nuestra postura respecto a la obra teatral “El principio de Arquímedes” (del autor Josep Maria Miro)

Lxs “Adultxs” compartimos nuestra postura, con respecto a la obra teatral “El principio de Arquimedes” (del autor Josep Maria Miro):

Estrenada en el Teatro San Martín de Buenos Aires, la obra cuenta (según podemos ver en la web del teatro) la siguiente historia: “…en el vestuario de profesores de un natatorio, cuatro adultos discuten sobre el significado y las consecuencias del beso de un entrenador a un niño que tiene miedo a meterse en el agua sin flotador.”

Y más adelante agrega: “Este gesto hará salir a flote miedos, prejuicios y fantasmas íntimos y colectivos. El espectador también tendrá que tomar partido sobre lo sucedido y sobre cuál es el modelo social y educativo que deseamos.”

Habiendo leído esto, me disponía a ver una obra sobre la pedofilia y a un posterior debate, tal como sucede con muchas obras teatrales de Buenos Aires, donde encontramos distintas variantes de lo que Augusto Boal denominara “teatro foro”, es decir, un mecanismo mediante el cual los espectadores abandonan su rol pasivo y pueden intervenir, debatir, opinar.

Sin embargo, nada de eso sucede y la obra transcurre en un registro realista dejando planteadas las dudas, las incógnitas. El público sale sin saber muy bien qué pasó finalmente con el caso planteado, que claramente es un caso de pedofilia. Más allá de que los entrecruzamientos de sentido pueden ser múltiples y que a partir de ellos podamos terminar reflexionando sobre la sociedad en qué vivimos, la paranoia y la desconfianza, es claro que el tema dominante de la obra es la pedofilia. Y resulta por lo menos llamativo que incluso en alguna reseña que también está disponible en internet se diga que el objetivo es reflexionar sobre un tema “mayor”.

En la obra, se plantea como duda el tema del abuso sexual. Como si el abuso sexual, pudiera

confundirse, con gestos de cariño y de cuidado. ESTO ES LO PERVERSO. Este tipo de “confusiones”, dan lugar a que en juzgados y en la vida, muchxs digan: ¿No será que es un padre muy mimoso?

¿No será un juego lo que hizo el/la profesora con el niño o niña denunciantes? El abuso sexual infantil es la irrupción de la sexualidad adulta en la psiquis de un niñx que no tiene madurez suficiente para procesar dicha irrupción. Esto genera resultados desvastadores en la psiquis de esx niñx. No es un tema para presentar sin tener una clara postura ética al respecto: somos lxs adultxs lxs que cometemos este genocidio contra niños, niñas y adolescentes a lxs que debiéramos cuidar y proteger. Banalizar el tema es una forma de complicidad.

Es una pena que el muy buen trabajo de los actores, la ingeniosa escenografía, y una puesta interesante y entretenida, no vaya más a fondo. Opino que el teatro es un arte que nos da la posibilidad de cuestionarnos. De allí, que quedarse en la superficie de estos temas tan urgentes, es desaprovechar una buena oportunidad para sacudir el adormecimiento en el que muchos adultxs se encuentran respecto del padecimiento de los niños que son víctimas del abuso de poder por parte de quienes deberían protegerlos.

Cuando se trata de un crimen aberrante como la pedofilia no es posible no tomar partido. Y en todo caso, si se pretendía hablar de otra cosa, la elección que el dramaturgo hizo del “tema excusa” ha sido desafortunada.

Después de Auschwitz, es claro que la banalidad puede llegar a ser una aliada perfecta del abuso de poder más escalofriante. Si pensamos al teatro como simple entretenimiento (lo cual es lícito) es aconsejable no meterse con temas serios. Si en cambio, queremos abordar un tema gravísimo

como la pedofilia, es imprescindible profundizar, tomar posición, y sobre todo tratar el tema con respeto.

Párrafo aparte merece el hecho de que esta obra sea presentada en un teatro estatal. Tratándose de ese ámbito, lo esperable es que aquellxs que definen la programación tengan especial cuidado a la hora de seleccionar las obras. Y no hablamos de censura sino del cuidado elemental que el sentido común exige en estos casos. ¿Qué pasaría si el teatro San Martín (o cualquier otro teatro estatal) presentara una obra donde se pone en duda el holocausto bajo pretexto de estar hablando de otros temas “mayores”? Seguramente, y justamente, ocasionaría el repudio generalizado. ¿Por qué no sucede lo mismo con un tema como la pedofilia?

En la página web del Complejo teatral de Bs. As. La reseña sobre la obra dice: “¿Gesto inocente? Alguna cosa debe haber pasado en nuestra sociedad para que, en menos de dos décadas, un gesto aparentemente inofensivo pueda despertar todas las alertas y convertirse en motivo de sospecha.”

Es decir, se presenta la cuestión como una incógnita respecto de qué nos pasó como sociedad que hoy un gesto que en otro tiempo hubiese sido inocente, despierta tanta inquietud. También se habla de miedo, prejuicios y fantasmas. Pero en medio de esas interesante preguntas, se diluye el hecho de que la pedofilia es un delito aberrante. No es verdad que en dos décadas un “gesto inocente” se transformó en abuso! Hace dos décadas lxs millones de abusadxs se callaban. Se silenciaban, se invisibilizaban. El abuso sexual ES, FUE Y SERA ABUSO SEXUAL!

La pregunta entonces es: ¿Qué le pasó a algunxs adultxs que no logran reconocer un crimen aberrante e intentan confundirlo con un gesto cariñoso?

Por otra parte, al relatar el hecho (como si fuera posible simplemente relatar neutralmente) que supuestamente es la excusa para desarrollar y ayudarnos a reflexionar sobre otros temas “mayores”, queda claro que los únicos que tienen voz son los “inculpados” (el natatorio en la persona de la directora o propietaria y los dos profesores de natación, aunque uno de ellos queda exceptuado de responsabilidad). No aparece sino tibia y brevemente, la voz de un padre quién además (queda claro) nunca antes se había preocupado mucho por la suerte que corría su hijo.

La voz de los niños está básicamente esa turba que no vemos pero que según se escucha y nos cuentan está frente al natatorio arrojando piedras. “Me tiran las piedras a mi” dice angustiado Rubén (el profesor sospechoso de pedófilo), mientras es claro que la responsabilidad se extiende.

Es decir, que no se presentan “los hechos” sino más bien un recorte arbitrario de los hechos. Y en ese recorte queda afuera nada menos que el padecimiento de lxs niñxs.

Lxs damnificadxs son presentadxs como una turba que exagerando un hecho que incluso tal vez no sea más que un malentendido, perturba a estxs pobres y temerosxs adultxs: la dueña de la pileta preocupada por su negocio, el profesor sospechado que llora de miedo y el otro profesor que no sabe qué pensar ni hacer.

Que el teatro nos ayude a reflexionar, que ponga en duda, y que sacuda la opinión de los espectadores es algo muy bueno. De allí a confundir un delito aberrante como el abuso sexual infantil con gestos cariñosos malinterpretados por la paranoia social hay un enorme e inadmisible abismo. Y que todo esto sea alegremente expuesto en un teatro estatal es una nueva contribución al ocultamiento de un crimen aberrante. Quienes somos sobrevivientes del abuso sexual infantil repudiamos esta forma de invisibilización del tema y llamamos a la reflexión y el debate.