Preguntas frecuentes

¿Qué se entiende por abuso sexual en la infancia?

Un modo que tenemos de definirlo es que es la irrupción de la sexualidad adulta en la vida de un/a niñx sin madurez para comprender el hecho, ni tener la capacidad de consentir debido a diferencia de edad o de autoridad.

Aquí compartimos la definición de la Lic Lopez:

“ Se considera Abuso Sexual Infantil a involucrar al niñx en actividades sexuales que no llega a comprender totalmente, a las cuales no está en condiciones de dar consentimiento informado, o para las cuales está evolutivamente inmaduro y tampoco puede dar consentimiento, o en actividades sexuales que transgredan las leyes o las restricciones sociales “

Lopez, María CeciliaAbuso Sexual. Como prevenirlo, como detectarlo. 1ed. Buenos Aires. Paidós. 2010 

¿Existe algún modo en el que pueda darme cuenta si algún/a niñx esta sufriendo abuso?

Debido a la lamentable alta frecuencia de este hecho aberrante la Lic Maria Muller repite una frase en sus exposiciones: “ ante cualquier cambio en la conducta del/la niñx PENSAR en Abuso…”.

¿Cual es la frecuencia del ASI?

Según informe de la Unión Europea: 1 de cada 5 niñxs padece ASI antes de cumplir los 18 años. En nuestra experiencia esta estadística se comprueba cotidianamente: no existe ámbito en el que vayamos en el que después de nuestros testimonios no se acerquen varixs sobrevivientes adultxs que nos comentan que ellxs también han padecido este delito.

Para más información: Abuso sexual en la infancia: guía para orientación y recursos disponibles en CABA y Provincia de Buenos Aires. Autoras: Bianco, Watcher, Chiapaparrone, Muller. GuiaASI2015 

¿No es mejor olvidarse del abuso que estar toda la vida recordando?

Nosotrxs sabemos por propia experiencia que el olvido no es posible. De hecho muchxs de nosotrxs nos pasamos décadas intentando dejar atrás y olvidar, pero no nos fue posible. Empezamos a sanar cuando pudimos hablar y contar nuestros recuerdos, en un ambiente empático.

¿Creen que es posible perdonar al abusador/a?

No creemos que se pueda perdonar por sola voluntad. Si algún/a compañerx quiere y puede perdonar a su agresor, nos alegra por el/ella, pero nos parece más importante reconocerse como victima de un delito y sentir empatía por el niñx que fuimos que esforzarse en perdonar a lxs adultxs que nos dañaron.

¿Se puede ser feliz después de haber sido abusadx?

Claro que si! Se puede vivir en paz, conociendo los dolores que traemos desde nuestra infancia. Lo que más daño nos ha hecho es el silencio, la vergüenza, el no haber sido protegidxs, ni entendidxs, cuando empezamos a hablar y a ser escuchadxs, cuando podemos asumirnos como victimas de un delito y no como culpables y responsables, es donde empieza la recuperación. Como dice Boris Cyrulnik: “una adversidad es una herida que se inscribe en nuestra historia, pero no es un destino”.

¿Qué debo hacer si alguien me dice que fue abusadx sexualmente:?

Escuchá con atención: por alguna razón la persona te eligió a vos para confiarte un secreto que quizás lo lleva por años, la escucha atenta es una reacción más que saludable

Percibí lo que sentís mientras estas escuchando (dolor, angustia, miedo, escozor, vergüenza, rechazo, etc), pero no digas nada apresuradamente. No te asustes, el abuso sexual infantil es una experiencia horrorosa y es normal que tengas sentimientos y pensamientos confusos.

No intentes dar respuestas que inviten a “ resolver “ el problema

NUNCA digas: “esto ya paso”, “olvídate”, “ porque venís después de tantos años a hablar de esto?”, “da vuelta la página”, “esto paso hace mucho…” “estas segurx?”

Creé en la veracidad del relato

Permití que la persona llore o exprese sus sentimientos.

A veces un abrazo, una mirada atenta, y tener la postura abierta a escuchar es suficiente.

Tené en cuenta que estas asistiendo a uno de los más importantes pasos en la sanación del/la que te eligió como escucha

Si por desconocimiento, sorpresa, susto esta situación ya sucedió y no pudiste comportarte con la responsabilidad que requiere, siempre estás a tiempo de volver a conversar del tema con la persona que te tuvo confianza. A lxs que fuimos abusadxs, el mayor daño nos lo hace el silencio. Tu gesto de volver sobre el tema, después de haberte planteado su importancia, puede ser muy importante y liberador para tu amigx.

¿Cuáles son los síntomas de ASI?

Los Signos y Síntomas de lxs sobrevivientes de Abuso Sexual en la infancia son múltiples habiendo indicadores físicos y psicológicos que varían según la edad y etapa evolutiva de la victima.

Lopez, María CeciliaAbuso Sexual. Como prevenirlo, como detectarlo. 1ed. Buenos Aires. Paidós. 2010

Abuso sexual en la infancia: guía para orientación y recursos disponibles en CABA y Provincia de Buenos Aires. Autoras: Bianco, Watcher, Chiapaparrone, Muller. (http://www.feim.org.ar/pdf/publicaciones/GuiaASI2015.pdf)

¿Por que es tan importante la visibilización de este delito?

Porque sentimos la profunda convicción de que es nuestra obligación como adultxs brindar nuestros testimonios de dolor, lucha y esperanza, para así poder contribuir a dar voz a lxs niñxs que hoy están padeciendo esta injusticia, y a lxs múltiples víctimas y sobrevivientes adultxs que aun están silenciadxs y aisladxs. Este delito tiene como sus mayores cómplices el silenciamiento y el ocultamiento.

¿Qué es el grupo solidario de pares?

Es un espacio donde nos reunimos semanalmente, para compartir de manera anónima, empática y solidaria, nuestras experiencias como adultxs sobrevivientes de este delito, y como adultxs protectorxs de niñxs víctimas en el presente.

Y comprobamos, semana a semana, con gran alegría, y con nuestro sencillo recurso de compartir la palabra, cómo se van disolviendo los sentimientos de soledad, aislamiento y vergüenza que tanto daño nos causaron; constituyéndose en una formidable experiencia colectiva, fácilmente replicable.

¿Qué actividades realiza Adultxs por los derechos de la infancia?

Además de nuestra tarea permanente de visibilización , ofrecemos a la comunidad, durante todas las semanas, un espacio de encuentro solidario de pares , para que toda persona adulta que haya sufrido esta injusticia, o que se encuentre acompañando a un niñx víctima, pueda compartir su experiencia, en un ámbito anónimo y de escucha empática. Chequea nuestras siguientes reuniones AQUI.

¿Cómo me pongo en contacto con Adultxs por los derechos de la infancia?

Podés escribirnos a adultxsporlainfancia@gmail.com / tel. 15 6972 9541 / FB: adultxs por los derechos de la infancia

¿Por qué somos fanáticxs del encuentro de pares?

Es frecuente encontrarnos disfrutando la agradable sorpresa que sentimos cuando asistimos a una reunión entre pares. En nuestro caso, nos une el haber sido abusadxs sexualmente en la infancia, el ser madres o adultxs protectorxs de algún/a niñx que está padeciendo esta injusticia, o simplemente ser un/a adultx comprometidx y sensible.

Lo cierto es que cuando nos encontramos con otrx ser humanx que pasó por la misma experiencia traumática, primero, nos es más fácil sacarnos la mochila de “vergüenza” y silencio que llevamos habitualmente.

Una vez que podemos hablar o simplemente escuchar atentamente lo que dicen nuestros compañerxs, sucede el otro milagro que es poder dar nombre a las múltiples emociones que por años, vinimos experimentando.

El/la otrx, otrxs le ponen nombre a lo que siento.  Y no me juzgan. Eso le da lugar a mi emoción. La valida.

Es a través de esta experiencia que me siento comprendidx, contenidx y mas livianx que antes de haber llegado.

Ahora sé, que hay algunxs alguienes, a lxs que les sucedió lo mismo que a mí.

Y compruebo que estxs compañerxs, también sienten o han sentido, miedo, vergüenza, desamparo, odio, soledad y tantas otras cosas, como yo.

Y cuando escucho a un/a compañerx, “siento” lo que el/ella esta relatando. Ahí conozco o revivo sentimientos de angustia, compasión, profunda empatía hacia ese otrx que está sufriendo tanto. Y esx compañerx me ayuda a vivenciar emociones: siento piedad y amor, sentimientos que jamás me permití sentir por mí.

El grupo se comporta como un verdadero recurso sanador, debido a que “pone nombre” a lo que hasta ese momento estaba oculto.

En el grupo puedo hablar y llorar a mares por algo que me sucedió a los 4 años aunque hoy tenga 80, y nadie va a decirme “eso ya paso”, “tenés que mirar hacia delante”,” denuevo con eso?”,” no pensás perdonar?”, “cuando te vas a olvidar?”. Cada unx de nosotrxs cuenta con múltiples anécdotas en donde hasta profesionales nos han planteado que debíamos “ dar vuelta la pagina” o debíamos perdonar a nuestrx abusador/a o sus cómplices.

Cuando estamos en el grupo, nuestrxs compañerxs saben que no podemos olvidar, que hemos llevado el odio y el desprecio hacia nosotrxs mismxs porque no nos era permitido odiar o tener sentimientos contradictorios hacia lxs adultxs responsables. En líneas generales, fuimos obligadxs a callar y ocultar nuestros sentimientos.

Mis compañerxs no juzgan porque les pasa lo mismo que a mí.

En encuentro entre pares es un espacio lleno de empatía y de auténtica compasión.

Lo que da paz, es poder hablar del dolor mansamente.

No nos gusta hablar de curación. Nos gusta hablar de paz, empatía, compasión, solidaridad, ternura, justicia.

Nos gusta hablar de que nos conocemos un poco más cada día y cuanto más sabemos de nosotrxs, más aprendemos a amarnos y a mirarnos con ternura. Ya dejan de ser “locos” los modos o las reacciones, sabemos que responden a emociones dolorosas y que ese dolor nació de algo concreto: lxs adultxs que debían protegernos nos dañaron y la mayoría de las veces no encontramos a ningún/a otrx adultx al que pedir ayuda y cuando nos animamos a hacerlo, no nos cuidaron, no nos creyeron o hicieron como si no existía nuestro dolor.

Durante años, muchos, guardamos en secreto nuestros dolores de infancia, muchos de estos dolores, dieron lugar a múltiples conductas (desconfianza, falta de autoestima, autoagresión, anorexia, adicciones, etc) y múltiples síntomas físicos (fobias, crisis de pánico, colon irritable, insomnio, etc.). Ya es momento de empezar a soltar.

Cuando me encuentro con un/a par, y me permito sentir y “ponerle nombre” a mis emociones, puedo, quizás por primera vez, evidenciar que no hay riesgo en sentir y hablar de lo que siento.

Puedo hablar y sentir y ya no hay riesgo.